viernes, 4 de diciembre de 2009

Los Fantasmas de Scrooge (A Christmas Carol, 2009)

Recomendada para: El público en general, en especial si el espíritu navideño es fuerte en ti, es la misma historia de siempre pero va con la época.
No recomendada para: Grinchs y detractores de la temporada navideña.
Desconozco si Charles Dickens se imaginaba que su relato, A Christmas Carol, se convertiría en el cuento por excelencia de la temporada navideña. De cualquier forma su familia debe estar muy agradecida ya que, con las chorrocientas representaciones, adaptaciones y demás formas a las que su cuento ha sido llevado, las regalías deben ser absurdamente buenas. Uniéndose a esta nueva tendencia de adelantar la Navidad lo antes posible, llega a la salas de cine otra adaptación más del famoso cuento con la "novedad" de ser animada y en 3D.

La historia es la misma de siempre, Ebenezer Scrooge (Jim Carrey) es un anciano amargado, codo y antipático que por algún extraño motivo aborrece la Navidad y prácticamente la felicidad ajena. En la víspera de Navidad, Ebenezer es visitado por el fantasma de su antiguo socio, quien le advierte que un gran sufrimiento le espera en la otra vida a menos de que le baje a su amargura. Por último, le dice que 3 fantasmas lo visitarán más tarde para ayudarlo a corregir el camino: el fantasma de la Navidad pasada, el fantasma de la Navidad presente y el fantasma de la Navidad futura.

El guión no es nada del otro mundo, es bastante simple y está hecho a la Disney, es decir con situaciones medio bobas para hacer reir a l@s niñ@s y suavizar las dos que tres partes en las que película se vuelve un poco macabra. Desconozco si el cuento original es así de infatil pues nunca lo he leído (buuuu, lo sé), así que sólo puedo asumir -dado el historial de Disney- que no lo es.

En cuanto a actuaciones o más bien el trabajo de voces, la cinta está bien. Jim Carrey se lució al prestar su voz para los personajes de Scrooge y los 3 fantasmas de Navidad. Además de imitar un acento como antiguo bastante curioso al momento de hablar que de cierta manera nos transporta al Londres de esa época, Carrey logra sincronizar a la perfección los gestos y expresiones de los personajes con su voz. Del resto del elenco destacan Gary Oldman que interpreta a Bob, a Marley y al pequeño Tim; y Colin Firth con un personaje que es tremendamente parecido a él. No se quienes hayan estado a cargo del doblaje al español pero les aseguro que no es la mitad de bueno que las voces originales (nada más chequen como tradujeron el título), en verdad les recomiendo verla en inglés, de lo contrario se pierde por completo el gran trabajo de Carrey.

Salvo por Scrooge y los fantasmas que lucen bastante bien, la animación es bastante X, como que se les acabó el presupuesto en estos y en los efectos para el 3D. La gran ventaja de que precisamente se trate de una cinta animada es que Robert Zemeckis, director y guionista, pudo dar rienda suelta a su imaginación y lograr secuencias bastante interesantes sobre todo con lo de los fantasmas.

En conclusión Los Fantasmas de Scrooge resulta ser una entretenida adaptación de ésta ya tradicional historia navideña. Aunque parece estar enfocada para los pequeñines, la mayoría del público puede pasar un buen rato viéndola. El mensaje "buena onda" que transmite (no seas un grinch) es lo que al final acaba por rescatarse y quizás es aquí donde radica el encanto de este gran clásico literario.

ADVERTENCIA: Los siguientes párrafos contienen información esencial acerca de la trama de la película.


Me latió:

1. El fantasma de la Navidad futura, como casi siempre, es dos dos tétrico gracias a los efectos especiales utilizados. Sin duda es mi fantasma favorito ya que sin hacer uso de palabras o gestos, transmite de una manera especial su mensaje.

2. Muy impresionante el trabajo de Jim Carrey, en especial lo que logró hacer con el personaje de Scrooge. Esto sólo me convence más y más de que Carrey ya debería retirarse de la comedia y enfocarse en puras películas "serias".

3. Hubo una escena en particular que me llamó mucho la atención, es cuando el fantasma de la Navidad presente le tira una buena pedrada a la Iglesia, no recuerdo exactamente el diálogo pero es algo así como "los hombres de las túnicas no tienen nada que ver conmigo".


No me latió:

1. Jamás entenderé la mania de Disney por meter forzosamente ese humor de pastelazo en todas sus películas. Más bien, si lo entiendo pero como que no lo comparto, l@s niñ@s no son tontit@s, no hay que suavizarles todo.

2. Los personajes secundarios están muuuuuuuy pero muy secundarios, salen sobrando pero gacho. Desde la animación de los mismos que se nota inferior a la de los personajes principales y ni que decir de su participación, Colin Firth tuvo a lo más unos 5 diálogos.


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