lunes, 18 de abril de 2011

Salvando al Soldado Pérez (2011)

Recomendada para: Personas que consideran que Televisa tiene buenos contenidos.
No recomendada para: Personas que tienen autoestima y valoran su tiempo y su salud mental.

¿Por qué? ¿POR QUÉ? Llevabamos una racha de películas excelentes y tenía que ser una cinta mexicana la culpable de que terminara. He escuchado opiniones encontradas con respecto a esta película pero sin afan de ofender (bueno, quizás un poco) NO ENTIENDO a las personas que la han encontrado divertida y graciosa. En serio, ¿qué pasa con ustedes? ¿tanto tiempo han pasado pegados a la programación de Televisa que sus cerebros creen que PENDEJADAS como esta son "buenas"? Salvando al Soldado Pérez es una vergüenza para el cine nacional y también para la humanidad, más no para las carteras de la gente detrás de la cinta. Bien dicen por ahí que "un pueblo tiene el gobierno que se merece" y yo le agregaría "y también el cine que se merece". Pero no teman más porque la Policía del Cine declara a esta película CULPABLE de ser una gran PORQUERÍA y a su creador, Beto Gómez, CULPABLE de lucrar con la ingenuidad de las personas.

El título de la cinta es una parodia a Rescatando al Soldado Ryan (Saving Private Ryan) y su premisa es que el narcotraficante más poderoso de México, Julián Pérez, tiene sólo unos cuantos días para adentrarse en Irak y rescatar a su hermano antes de que sea ejecutado a manos de los terroristas. Julián reune a los más hábiles y temibles sicarios para que lo ayuden en esta peligrosísima y "divertidísima" aventura (sí, las comillas indican sarcasmo). ¿Suena terrible verdad? Bueno pues imaginen que tan MALA es, que el cameo de Adal Ramones en comparación con el resto de la cinta, es lo más decente que verán.

Por poco más de hora y media (aunque parece eterna), la película recurre al único tipo de comedia que los cineastas mexicanos parecen conocer: las groserías. El problema no son las groserías (antes de que me tachen de santurrón), sino su mal uso para intentar compensar las grandes carencias de guión y actuación. Decir "chingada" o alguno de sus derivados cada 10 minutos no es gracioso, al menos no cuando se dice nada más porque sí, sin contexto porque al guionista no se le pudo ocurrir nada mejor. La trama poco a poco se vuelve incoherente porque está llena de huecos, por ejemplo, en algún momento el jeep en el que nuestros "héroes" viajan explota al pasar por un campo minado y en la siguiente escena se están enfrentando a un escuadrón de soldados gringos. Por si fuera poco, se les ocurrió que estaría bueno incluir flashbacks de la vida de Julián, aunque estos no aporten nada a la historia.....CLARO, si a Lost le funcionó ¿por qué a ellos no?

Otro gran crimen de la cinta es la forma en que desperdiciaron al reparto. Por ejemplo, Joaquín Cosio ya la había hecho de sicario en El Infierno y vaya que se lució con su actuación. En Salvando al Soldado Pérez, Joaquín nuevamente interpreta a un sicario pero no tiene más de 5 líneas de diálogo en toda la película, su papel se limita a hacer poses tontas así como el resto de sus compañeros de reparto. De hecho la película podría definirse así, como hora y media de groserías y ver a un montón de tipos en poses de "macho" rudo, pero que en realidad los hace ver tontos. Pero volviendo a los personajes y el reparto, me parece indignante (por no decir alarmante) elevar la figura del narcotraficante a la de héroe nacional -aunque sea de broma- en momentos tan difíciles para nuestro país.

Conclusión: NO LA VEAN y sí lo hicieron vayan buscando una buena terapia porque un trauma así no es fácil de superar. No se dejen engañar por la publicidad de la cinta que dice que no se cuantos millones ya la vieron, que es la mejor comedia del año y no se cuanto más. Es como si yo les dijera que Maíz Palomero es el blog de cine con más visitas en todo el mundo :P


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