viernes, 11 de febrero de 2011

El Cisne Negro (Black Swan, 2010)

Recomendada para: Público en general, quienes practican o son aficionados del ballet y fans de Aronofsky.
No recomendada para: Miembros de la liga de la decencia, quienes crean que el ballet es aburrido o tonto.

Apuesto que en el imaginario colectivo, ballet = niñas chiquitas vestidas con tutús rosas haciendo felices a papi y mami, quienes miran emocionados a través del lente de la videocámara como su pequeña princesa baila con "gracia y elegancia". Si bien lo anterior es cierto, sería un error generalizar y reducir al mundo de ballet a esto. En mi vida yo sólo he asistido un par de veces al ballet y no les diré que me fascina y encanta, pero sí puedo decir que siempre he admirado el talento y la habilidad de quienes dedican su vida a esta bonita forma de arte. Aronofsky seguramente vio mucho más que sólo bailes bonitos, pues su más reciente película (sí, esa de la que has oído a medio mundo comentar) nos presenta un mundo difícil, competitivo y despiadado, al que todo aquel que busca destacar y brillar dentro de esta disciplina tiene que enfrentar. Y después de verla sólo hay una cosa que uno puede decir: ¡¡BRAVO Aronofsky, BRAVO!!

Nina (Natalie Portman) es una joven bailarina de ballet que sueña con un día ser tan buena como Beth MacIntyre (Winona Ryder), la estrella actual de la compañía de baile a la que ambas pertenecen. La nueva temporada de ballet se acerca y Thomas Leroy (Vincent Cassel), el director de la companía, quiere montar una nueva versión del Lago de los Cisnes. Con el retiro de Beth en puerta, las audiciones para encontrar a su reemplazo comienzan y Nina fácilmente obtendría el papel de no ser porque Thomas la considera frígida e incapaz de mostrarse sensual y seductora en escena. Entre su falta de confianza en sí misma y la llegada a la compañía de Lily (Mila Kunis), una nueva bailarina que de inmediato capta la atención de Thomas, la presión sobre Nina incrementa cada día más. Conforme la fecha de su debut se acerca, Nina comenzará a verse afectada por el papel del Cisne Negro, descubriendo en el proceso su verdadera naturaleza, aquellos sentimientos y emociones reprimidos dentro de sí que amenazan con destruirla.

El guión de la película es perfecto y bello que debería estar en exhibición en el museo del cine (asumiendo que existe uno). Tengan por seguro que saldrán del cine perturbados, porque esa la intención de la cinta y lo hace como solo pocas lo han hecho en el pasado. Hay escenas muy fuertes y agresivas no tanto por lo que ves en pantalla, sino por lo que representan o dar a entender, de hecho no se sorprendan si hay gente que se sale a media película porque en la sala en la que yo estuve sí sucedió (esta gente de la Liga de la Decencia pfffff). El aspecto psicológico juega un papel muy importante en la historia pero no se apuren, no es necesario haber estudiado psicología para entender lo que va sucediendo. A fin de cuentas el ballet es sólo el pretexto, el medio para contar una historia de como es que reprimimos -por el motivo que sea- aspectos de nuestra personalidad para alcanzar algo que consideramos valioso (encajar en la sociedad, conseguir un trabajo, agradarle a alguien, etc.), hasta que llega el día en que, como dicen por ahí, "tenemos que enfrentar nuestros demonios internos".

Las actuaciones son excelentes y es que con un guión y un director así de buenos, no se podía esperar menos. Natalie Portman nos brinda, lo que es hasta la fecha, la mejor actuación de toda su carrera y con la que además se llevará el Oscar el próximo 27 de febrero. La transformación que va sufriendo su personaje, Nina, es increíble. Al principio vemos a esta chica frágil, tímida, débil y hasta patética a la que apenas se le entiende algo cuando habla, pero conforme pasa el tiempo, vemos como cobra fuerza, se vuelve extrovertida, arriesgada y hasta peligrosa. Mila Kunis también hace un excelente trabajo en su papel de Lily, quien manipula y seduce a quien se cruza en su camino para obtener lo que quiere. La química entre Portman y Kunis es muy buena (en la vida real las dos son buenas amigas), ambos personajes son contrapartes y se complementan entre sí. Vincent Cassel interpreta al exigente y mamón director de ballet, Thomas y le sale tan bien que desde el primer minuto cae gordo y como a la mitad ya lo destestas por patán. Barbara Hershey complementa este cuadro de grandes actuaciones, en su papel de Erica Sayers, la madre obsesiva y sobreprotectora de Nina. La relación entre madre e hija es uno de los puntos fuertes de la cinta, lo enfermiza que resulta y las consecuencias de la misma. Finalmente tenemos a Winona Ryder que no lo hace mal, pero su papel es tan pequeño que en comparación con el resto del elenco, no luce para nada.

En conclusión, El Cisne Negro es una verdadera obra de arte, definitivamente un must-see del cine que seguirá dando de que hablar por mucho tiempo. Voy a sonar como disco rayado pero se trata de una película perturbadora que seguramente tocará fibras sensibles de muchos y es ahí donde radica su encanto, en que al terminar saldrán del cine pensativos y con mucho por digerir, no será algo pasajero como cuando uno va a ver una comedia o algo por el estilo. Que no les extrañe si en la próxima entrega de los Oscares, esta cinta se lleva la noche.

ADVERTENCIA: Los siguientes párrafos contienen información esencial acerca de la trama de la película.

Me latió:

1. La sincronización de las secuencias de baile con la música y la edición (osea, los cambios entre tomas), en especial toda la parte de la noche del estreno. Las secuencias de baile son increíbles, se trata del clímax de la historia y estos elementos en combinación hace que uno se sienta realmente ahí, en el ojo del huracán esperando el inevitable desenlace.

2. Natalie Portman + Mila Kunis = ¡¡¡EPIC WIN!!! Y para los morbosos, sí, hay escenas de sexo lésbico entre ellas ;)

3. Algo hace Aronofsky al momento de filmar, que sus películas se ven como que más "reales", como si el espectador realmente estuviera ahí. A lo mejor tiene que ver con que es cine independiente y no tiene mucho presupuesto o que se yo, pero la cosa es que lo que ocurre en pantalla se ve muy distinto a lo que pasaría en cualquier otra cinta.

4. Jamás pasó por mi cabeza el pensamiento de que me iba a espantar, pero la escena donde Nina imagina ver a su mamá en la cocina después de prender y apagar la luz y que luego ve a las pinturas moverse y hablarle, sí logro ponerme la piel de gallina. También cuando se queda sola ensayando y que se apagan las luces y su reflejo en el espejo voltea a verla UFFFFFF.

5. La locura de Nina está tan bien manejada que al final de la película uno no sabe si muchas cosas en realidad pasaron, osea Nina las vivió, o si fueron una alucinación suya. Por ejemplo, cuando durante el estreno de la obra ve que Lily y el bailarín se andan manoseando o cuando al regresarle sus cosas a Beth en el hospital, esta comienza a enterrarse la navaja en la cara. Una cosa que me gustó de sus alucinaciones fue como ella imagina que poco a poco se está convirtiendo en un cisne de verdad, le salen plumas y toda la cosa.

6. Que horror la mamá de Nina, mugre vieja enferma. Ella es la culpable en cierta medida de la locura de su hija. Yo la odié la verdad y lo peor es que conozco uno que otro caso de la vida real muy similares a este, de chavas cuyas vidas están controladas 100% por lo que dictan sus madres. Sí es patético y enfermizo pero ¿qué se le hace?

No me latió:

1. El único detalle que me pareció chafa fue que Nina está desangrándose durante el último acto de la función y NADIE lo nota, absolutamente NADIE. El vestido es blanco y está manchado de sangre ¿qué tan difícil es notarlo?


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