martes, 4 de enero de 2011

Megamente (Megamind, 2010)

Recomendada para: Público en general, ideal para ir al cine con la familia y para fans de los cómics de superhéroes.
No recomendada para: Los que creen que las películas animadas son para niñ@s nada más.

Se nota que a los estudios de animación de Dreamworks les esta yendo bastante bien o al menos eso parece. En 2010 estrenaron 3 largometrajes bastante taquilleros: Como Entrenar a Tu Dragón (How to Train Your Dragon), Shrek Por Siempre (Shrek Forever After) y Megamente (Megamind), siendo la primera una de las mejores cintas del año (mi favorita para ganar el Oscar) y la segunda bastante equis. Y ahora se preguntarán ¿y qué hay de la última, de Megamente? Pues les puedo decir que está mucho mejor que la de Shrek pero que no se acerca ni tantito a la del dragón, de hecho dudo que Dreamworks supere pronto lo que logró con esa película.

Megamente es un malvado supervillano que día a día trata de apoderarse de ciudad Metro. Sus planes -aunque muy ingeniosos- no tienen mucho éxito que digamos, ya que el héroe de la ciudad, Metroman (pésimo nombre para un superhéroe), siempre salva el día. Los dos rivales se han enfrentando en innumerables ocasiones hasta que finalmente llega el día en que el plan de Megamente da resultado y consigue matar a Metroman. Contento con su victoria, Megamente se apodera de la ciudad pero al poco tiempo se da cuenta que sin su némesis las cosas no son tan divertidas, por lo que decide crear a un nuevo superhéroe para poderse enfrentar a él. Las cosas se salen de control cuando su creación, Titán, decide usar sus poderes para el mal por lo que Megamente unirá fuerzas con la bella reportera de televis¡ón, Roxanne, para detenerlo a toda costa.

Predecible a más no poder, la historia de la película es una mezcolanza de las de varios superhéroes junto con el argumento del malo que en realidad no lo es tanto. Si les suena a que hace poco vieron esto mismo en otra película no están tan equivocados, pues Mi Villano Favorito (Despicable Me) maneja una idea muy similar. A pesar de todo, la película puede resultar divertida para la mayoría del público, gracias a los chistes y parodias. Los fans de los cómics seguramente disfrutarán mucho más la cinta, pues por todos lados hay referencias a ellos, algunas muy obvias como las de Superman, Batman o Linterna Verde y otras no lo son tanto como la Watchmen o Flash.

Los personajes están bien pero no son memorables (en un par de meses ningún niñ@ se acordará de ellos). Últimamente los patiños en este tipo de películas se han ganado más al público que los personajes principales y esta no es la excepción ya que Servil, el patiño de Megamente, es sumamente gracioso. El doblaje en español no esta nada mal gracias a que la mayoría del reparto son actores/actrices de doblajes. Entre quienes prestan su voz se encuentran Juan Alfonso Carralero como Megamente, Ludwika Paleta como Roxanne, Marco Antonio Regil (WTF) es Metroman, Luis Alfonso Mendoza es Servil y Abraham Vega es Titán.

En conclusión, Megamente es una película que resulta entretenida para pasar el rato pero nada más. Su argumento es tan simple y predecible que no le basta para destacarse del resto de las cintas animadas que se han estrenado recientemente. Por último quiero decirle a la gente de Dreamworks: ¡¡Ya BASTA de películas en las que al final todos BAILAN!! En Shrek fue gracioso pero de ahí en adelante se ha vuelto tonto y vergonzoso para ser honestos.

ADVERTENCIA: Los siguientes párrafos contienen información esencial acerca de la trama de la película.

Me latió:

1. Servil, el personaje que sin duda se lleva la película por sus chistes y diálogos.

2. La banda sonora que incluye joyas como Crazy Train, Welcome to the Jungle, A Little Less Conversation, Back in Black y Bad entre otras.

3. La parte que más me gustó fue el entrenamiento de Titán, que Megamente y Servil se disfrazan de padres espaciales para engañarlo.

4. La mayoría de las parodias son buenas porque se aprovechan de algunos clichés del género de superhéroes.

No me latió:

1. ¡¡¡Dejen de bailar en los finales!!! Me desespera muchísimo eso de "todos somos felices y bailamos". NO necesitamos el bailecito para entender que es un final feliz, creánme.

2. No se si en la versión en inglés sea así, pero eso de que Megamente sea medio disléxico como que no es gracioso.

3. Es tan predecible que se vuelva tediosa en algunos momentos.


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