Recomendada para: Los que amen berrear en el cine, los que anden buscando lecciones de vida o historias intensas.
No recomendada para: Si las emociones fuertes, las películas más tristes que la tristeza o los desastres naturales te incomodan o perturban.
Tras la consabida recolección de información acerca de la cinta -póster, ficha técnica y así- tuve una experiencia bastante singular que me hizo decidir verla de inmediato. Salía felizmente de haber visto Life of Pi y, en la obligada visita al baño, me topé con una mujer que lloraba a moco tendido y le decía a su acompañante: "está cañón esto de entrar al cine y salir como si estuvieras en un velorio". En cartelera no había otra opción que pudiera causar dicha reacción. Y el morbo, como quizá ya sepan, fue demasiado poderoso.
Quizá será por su cercanía con la realidad -al tratarse de un guión basado en una historia verdadera- o su especial manejo de la bondad contrastada con el profundo egoísmo, ambos esencialmente humanos. Quizá sea por lo impactante de sus escenas o por la empatía que se logra con cada uno de los personajes. Quizá sea sólo porque, en el fondo de nuestro ser, nos provoca un miedo terrible. O quizá sea todo esto junto. Lo cierto es que Lo Imposible ha llegado a mi lista de cintas con advertencia previa: si eres de esos que sufre con las historias de desgracia humana, ni te acerques a verla.
