lunes, 24 de septiembre de 2012

Juan de los Muertos (2011)

Recomendada para: Si te gustaron películas como Zombieland o Shaun of the Dead, si eres fan de los zombies o si el humor negro es lo tuyo
No recomendada para: Aquellos a quienes les den asco los zombies o si prefieres el humor de pastelazo.
Antes que nada debo decir que es una VERDADERA LÁSTIMA que esta cinta haya durado tan poco en cartelera; no sólo por lo buena que es, sino porque el apoyo al cine latinoamericano es limitadísimo en nuestras salas. El cine cómico de terror no es ninguna novedad; y no, no me refiero a las parodias tipo Scary Movie ni a aquellas películas que son tan malas que nos causan gracia. Cintas del tipo de las mencionadas en las recomendaciones, u otras como Drag me to Hell, de Sam Raimi o Jennifer's Body, escrita por Diablo Cody, son ejemplos de este híbrido de géneros que, usualmente, se valen del humor negro para contar una historia de temas malignos y sobrenaturales pero que, al tener un tono cómico, más nos hacen reír que atemorizarnos. La cosa con Juan de los Muertos es que pertenece a este género; lo novedoso es que se trata de una película latinoamericana, más específicamente, cubana. Éste es el ingrediente más interesante de la mezcla, puesto que la película no es un intento de hacer cine “a la gringa” sino la versión latinoamericana de una historia de zombies. Cabe aclarar que desde que escuchamos de su existencia, los integrantes del equipo de Maíz Palomero nos moríamos por ver de qué se trataba y no salimos ni tantito decepcionados. 

Juan (Alexis Díaz de Villegas) es un cubano de ocupación dudosa (por no decir ocioso) que pasa los días con su compadre Lázaro (Jorge Molina) bebiendo ron y conversando en la azotea del edificio en que vive; siempre buscando ideas para obtener algún dinero extra pero sin ser muy trabajador que digamos. Un buen día, de buenas a primeras, la isla comienza a llenarse de zombies. Contrario a lo que cualquier película gringa aplicaría (teorías de infecciones o estrategias militares), aquí el gobierno culpa de la  invasión a un movimiento revoltoso de anarco-disidentes en contra del orden establecido tras cumplirse cincuenta años del triunfo de la revolución cubana. 

Juan ve en el ataque la oportunidad perfecta para iniciar un muy conveniente y redituable negocio: matar parientes “zombificados”. Así recluta a un curioso grupo conformado por Lázaro, su hijo Vladi California, Camila, hija de Juan, el insolente travesti China y su musculosa mancuerna El Primo. Con ellos iniciará la aventura de sobrevivir en el hostil ambiente de La Habana y, de paso, se ganará una lanita. 

Lo que es genial en esta película es lo que ya mencioné de no querer hacer cine a la manera de Hollywood. El director y escritor, Alejandro Burgués, seguro se puso a pensar cómo una historia así podría desarrollarse dentro de su país y cultura, tan diferente a la norteamericana. El resultado fue maravilloso porque, a pesar de tratarse de una historia completamente fantástica, se siente realista; nada de exageraciones, todo enmarcado dentro de las posibilidades latinoamericanas de realismo mágico y alejado de las ideas militares de los Estados Unidos.

No se necesitaron efectos especiales super elaborados ni dialogos heróicos para que pudiéramos simpatizar con los personajes. Esto no quiere decir que la película se vea chafa o que los efectos y maquillaje sean malos o inexistentes; por ejemplo, la fotografía es excelente y la caracterización de los zombies no le pide nada a otros ejemplos contemporáneos. Las actuaciones, que en realidad son bastante buenas, complementaron al genial guión y esto, combinado con los demás elementos, dieron como resultado una excelente y divertidísima cinta que no sólo se entiende dentro del contexto cubano, sino que alcanza culturalmente al resto de los países latinos y que, además, plantea cuestiones humanas universales. 

Como dije al inicio, es una lástima que la cinta ya no esté en cartelera, pero cuando salga en DVD no se la pierdan; pasarán un rato muy ameno y, de paso, apoyarán al cine latinoamericano. 

Ana Sthal @anasthal


Me latió: 

1. La escena en que “ayudan” a Yiya, la ancianita vecina, con su marido-zombie y acaban matándola a ella. La carcajada empieza ahí y termina casi con los títulos finales. 
2. Cuando, escapando de los zombies, se suben al coche y se dan cuenta de que ninguno sabe manejar. 
3. Cuando Lázaro se chamaquea a Juan, diciéndole que en verdad es gay y que siempre ha estado enamorado de él, jeje es una broma ÉPICA.

No me latió: 

1. Factor externo y, sin embargo, muy molesto: los espectaculares en México anunciaban la cinta como Juan of the Dead. Yo pregunto: si anunciaron Abraham Lincoln Cazador de Vampiros, una peli gringa, con título en español, ¿por qué demonios anuncian una película cubana con título en inglés? El nivel de malinchismo en esto es impresionantemente molesto. Gracias Canana.

2. El horroroso acento latino del gringo. A ver, si es un personaje gringo, ¿por qué no buscan a alguien que tenga menos acento? Particularmente si la película va a salir de Cuba. Con todo y todo, la escena es lo máximo



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