lunes, 14 de marzo de 2011

Presunto Culpable (2008)

Recomendada para: Tod@s l@s mexican@s y personas que deseen conocer como funciona el sistema penal mexicano
No recomendada para: El juez y los policías que aparecen en el documental.

Si a estas alturas no has oído hablar de este documental es porque vives en un hoyo en la tierra o en la punta del cerro más aislado de la civilización o estás mintiendo para hacerte el interesante. Polémica, aclamada por unos, odiada por otros (los jueces), el documental de Roberto Hernández y Geoffrey Smith ha sido una de las cintas más taquilleras en nuestro país. ¿La razón? Expone en su totalidad al sistema penal mexicano, su incongruencia, la incompetencia de quienes participan en él, en pocas palabras expone la clase de porquería que es. Y como en México casi no se nos da eso de desacreditar a los burócratas, de decir "pinche gobierno", pues he ahí la razón.

El documental nos cuenta la historia de Toño, un joven como cualquier otro que un día es detenido en la calle por la policía judicial, acusado por el delito de homicidio calificado. A partir de ese momento la pesadilla de Toño comienza, pues ignorante de cuales son sus derechos como ciudadano, se ve atrapado en la telaraña del sistema penal y termina siendo condenado a 20 años de prisión por un delito que nadie puede probar que cometió. Para su fortuna, un grupo de abogados decide estudiar su caso y al encontrar toda clase de irregularidades, harán uso de los recursos legales a su disposición para tratar de probar la inocencia de Toño y conseguir su libertad.

Algo que nunca me ha gustado mucho de los documentales, es la facilidad con la que caen en la subjetividad y el amarillismo. Presunto Culpable cae en lo segundo, la edición la hace parecer de esos programas de reality que pasan en MTV (pffff) o peor aún, reportaje de TV Azteca. Que si la novia esta embarazada, que si la mamá está triste, que si Toño rapea o no rapea, zoom a la cara del policía malo, etc. Todo esto es irrelevante, el verdadero problema y los hechos son que Toño está pagando una condena de 20 años porque las leyes que supuestamente debían protegerlo a él y a todos los ciudadanos, en realidad lo inculparon más.

Podría pasar horas escribiendo párrafo tras párrafo acerca de lo indignado que me sentí al salir del cine, del coraje que me provoca saber que el sistema penal de nuestro país es una MIERDA y de toda clase de mensajes optimistas y buena ondita como"vamos México, todos unidos" bla bla bla y así, pero no tiene mucho caso. ¿Me indigna? Sí. ¿Me enoja? Sí y mucho, pero sentirnos así no sirve de nada si se queda solamente en eso, en emociones. ¿Cuántos de nosotros conocemos nuestros derechos? Yo no los conozco y seguramente la mayoría de la población tampoco, claro que no faltará quien diga que "siempre" los ha conocido y que a él o ella jamás les pasará lo mismo. ¿Urge un cambio en el sistema penal? Sí, vaya que sí. Pero la responsabilidad no es únicamente de las autoridades, si los ciudadanos no tenemos ni puta idea de las leyes y de nuestros derechos, pues da igual si las cambian o no.

Hay otro problema que el documental toca de manera muy superficial pero que me parece igual de importante: las deficiencias y carencias en los reclusorios. Me refiero a cosas como que los reos duermen en el piso, que hay 20-30 personas por celda, que los tienen que alimentar sus familias en la visitas porque de lo contrario comerían una vez cada no se cuanto. Antes de esto yo pensaba "pinches criminales, todavía que violan la ley los tenemos que mantener con nuestros impuestos". ERROR, al menos por lo que se puede apreciar en la cinta, nuestros impuestos no alcanzan para nada (seguramente algunos burócratas se clavan la lana).

Con respecto a la polémica en torno a la censura de la cinta, la verdad es que en pleno siglo XXI me parecen tontas las reacciones. Por un lado quienes censuran están en el hoyo, no sólo están violando la libertad de expresión (frase de moda en la actualidad) sino que le están haciendo publicidad de a gratis. Por otro, los "ofendidos" que creen que el mundo se acabará porque la exhibición del documental fue prohibida en las salas de cine del país. ¿Ninguno ha oído hablar de YouTube y los torrents? ¿Acaso la exhibición en salas comerciales es la única forma de ver una película? Y bien que mal ¿no tenemos un serio problema de piratería en el país? En verdad, me parece ridículo (por no decir ESTÚPIDO) que con tantas formas alternativas que existen para intercambiar información hoy en día, la gente reaccione de esa manera. ¿La película no esté en tu cine favorito? Espérate al DVD, bájala de internet, vela en línea, consíguete un proyector y organiza una exhibición en tu casa, en un salón, etc. Hay muchas formas de hacer que la información le llegué a los demás, haz algo en lugar de pasar horas expresando en las redes sociales tu indignación y descontento.

En conclusión, me parece importante que -como dice su publicidad- todo México vea el documental. La denuncia que hace es muy válida y nos incumbe a todos los que vivimos en este país. Después de que la veas, recomiéndala, pero más importante aún: investiga cuales son tus derechos, platica con un abogado, infórmate para que no te pase lo mismo que a Toño.


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