sábado, 7 de abril de 2012

¡Esto Es Guerra! (This Means War, 2012)

Recomendada para: Si te gustan las comedias románticas.
No recomendada para: Si esperas ver una gran historia de amor o algo que te deje al filo de la butaca. O, simplemente, si prefieres una cinta seria y profunda.
¿Qué se puede esperar de una película de acción, que tiene un triángulo cómico amoroso formado por Elle Woods (el personaje central de Legalmente Rubia), el refrito del capitán Kirk, el mafioso gay de Rocknrolla, y que se anuncia con un trailer de más de cinco minutos?  Respuesta: una maxi-gringada palomerísima. Si se les antoja pasar un rato entretenido, que no los haga pensar demasiado y que los haga aventarse dos que tres carcajadas, esta es una buena película para hacerlo.

FDR (Chris Pine) y Tuck (Tom Hardy) son agentes de la CIA en una misión super secreta que consiste en capturar a un malvado alemán mafioso de nombre Heinrich (Til Schweiger). Además de esto, son los mejores amigos desde la infancia, aunque no se parezcan en mucho: FDR es el clásico y superficial Casanova, mientras que Tuck es un inglés un tanto reservado, ligeramente ñoño y que ya lleva un divorcio en su cuenta. La historia se complica cuando se enteran de que ambos, por canales distintos, están saliendo con Lauren (Reese Witherspoon), una mercadóloga que busca aplicar la de “un clavo saca a otro clavo”. Ella tendrá que decidir con cuál de los dos quedarse, y el enredo entre los tres traerá como consecuencia varias anécdotas cómicas y una que otra complicación.


La película, en realidad, no tiene mucho que ofrecernos: el tema es trilladísimo y predecible hasta el cansancio, algunos chistes son simpáticos pero otros son viejísimos y repetidos, los personajes y las situaciones son de lo más cliché y las actuaciones no son sobresalientes ni para bien ni para mal (no es por nada, pero esperaba muchísimo más de Reese Witherspoon; ha demostrado ser más graciosa).

Si, por casualidad, en el cine vieron aquél trailer larguísimo del que hablaba al inicio, ya no van a ver mucho más en la película: las escenas que mostraron en él son las mejorcitas y el resto es repetición o paja. Lo que sí debo decir que me sorprendió un poco fue que, de repente, la película tiene buenos detalles en fotografía y algunas referencias cotorras a cine y cultura pop.


Otra cosa bastante sorprendente fue ver la sala atiborrada de gente. No sé si culpar al día y horario, a la mercadotecnia alrededor de la película o a la mala suerte; y digo mala suerte porque los vecinos de butaca resultaron ser... bueno, especímenes peculiares  (en serio: si ya pagaron por ver una comedia no van a desquitar más su lana si se ríen hasta cuando los personajes piden que les pasen la sal).

En resumen, y sin mucho más que añadir, esta es una película completamente palomera que recomiendo para un día aburrido y, de preferencia, en pantuflas y en sus casas; llena de clichés que, a pesar de ser medianamente graciosos, no pasan de ahí.

Ana Sthal @anasthal

ADVERTENCIA: Los siguientes párrafos contienen información esencial acerca de la trama de la película.

Me latió:

1. ¡¡¡Til Schweiger!!! Para los que no lo ubiquen, Schweiger interpretó al supermatón Hugo Stiglitz en la cinta Bastardos Sin Gloria (Inglourious Basterds) de Quentin Tarantino. Creo que sobra decir que soy fan. Lo malo es que su tiempo en pantalla no rebasa los cinco minutos.

2.  La escena del gotcha es, para mi gusto, la mejor secuencia de acción que tiene la película, y está tan fuera de lugar que parece parodia; los niñitos aterrorizados dentro de la cabaña cuando Tuck les lanza la granada de pintura me partieron de risa.


3. La escena de “sushi for one”; por alguna extraña razón veo venir un meme en 9gag con la cara del Forever Alone sobre la de Lauren.

No me latió:

1. ¿De verdad una mujer culta, guapa y trabajadora sólo puede conseguir hombres acosadores por internet? ¿Y, además, no darse cuenta de que la están acosando? Come on...

2. La “explicación” de que FDR es un patán porque tuvo una infancia triste. Contada por la abuelita. En la caballeriza de la casa. ¿Así, o más chafa el recurso?

3. Un poco continuación de lo anterior, el final es un aval de la patanería. La mujer culta, guapa, trabajadora pero, por lo visto, media mensa (y rubia, para acabarla) es la pareja perfecta para el gringo galán cliché. Nada sorprendente y, francamente, hasta un poco aburrido. Por ahí leí que se filmó una escena de final alternativo que, creo yo, habría estado mejor. Para seguir con el sinsentido, todavía viene la confesión a Tuck de “me acosté con tu mujer cuando aún no estaban casados”. En serio, ¿por qué el “héroe” tiene que ser tan asquerosamente sangrón?



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